
En 1997 Favagrossa introdujo en el mercado un producto, todavía hoy, inigualado: el Carlite®. Este cepillo, único en su género, es conocido en los mercados internacionales bajo nombres de batalla como Foambrite, Softecs, Foamtouch. Acogido por la industria automovilística, el Carlite® fue adoptado inmediatamente por los grandes distribuidores de vehículos y desparafinadores de todo el mundo.
Estructurado como ningún otro cepillo al mundo, Carlite® es inconfundible y está protegido por patentes internacionales.
Gracias a su bajísimo peso específico y al hecho de no retener líquidos, Carlite® se ha hecho insustituible en el lavado de los automóviles, sobretodo aquellos nuevos. La ligereza con la que frota las superficies consiente a Carlite ® consumarse poquísimo y durar, por lo tanto, mucho más que cualquier otro cepillo.
El brillo del barniz de los coches limpiados con Carlite® es un verdadero boca a boca. Carlite® atraerá a su instalación incluso a los automovilistas más escépticos, como un verdadero socio de negocios.
Carlite® no deja depósitos en la pintura ni la vuelve opaca. Una verdadera actuación más allá de cualquier crítica. Las pinturas lavadas con Carlite® mantienen el propio brillo inicial: un resultado que ningún otro producto consigue alcanzar.



Para exigencias particulares es disponible una versión con tiras inclinadas. El posicionamiento estratégico de los elementos limpiadores consigue mejorar la fuerza del lavado de Carlite® y obtener, incluso, una notable reducción del ruido percibido por los pasajeros que se encuentran en el interior del vehículo.


